Cuestión de raíces
La Convergencia
Todo empezó en Villa María Luisa, construida en 1908 y situada en La Yedra, Baeza (Jaén), donde el agua y el aceite encuentran su equilibrio. Allí se halla la fuente que da nombre y forma a nuestra identidad, La Fuente de la Vela.
Fuentevela es el lugar donde todo converge:
- Donde el respeto por la tradición se encuentra con la innovación de una cosecha temprana y una precisa extracción en frío.
- Donde el origen de la tierra agrietada encuentra su destino en la mesa más exigente.
- Donde una herencia monumental se fusiona con la sencillez de la tierra.
- Donde el vigor del olivo se rinde ante la fluidez de la fuente.
Somos el resultado de un pasado valiente y un presente consciente.


El color de la Tierra
El color de Fuentevela no es una elección estética, es una declaración de pertenencia. El terracota de Fuentevela es el tono de la tierra arcillosa que abraza las raíces de nuestros olivos y es el reflejo de los atardeceres sobre las piedras de La Loma. Es el color de nuestra identidad.

Una familia, una firma
Si te fijas en nuestro nombre, verás que nuestra tipografía no es uniforme. Cada trazo irregular representa a una generación diferente, a una personalidad distinta de nuestra familia que hoy forman este proyecto. Es una firma compartida donde conviven el legado de los que empezaron y la visión de quienes hoy llevamos el proyecto hacia el futuro.